jueves, abril 12, 2007

Vivo y Muerto

Un rojo río de sangre
que nace como cascada
en tu corazón
silencia éste día
con un llanto desesperado.

En éste día
llora el cielo gris
cubriendo mis ojos secos
con sus negras lágrimas
de dolor por tu perdida.

Ya no oigo tu voz
que como hechizo me atrae a ti
ni veo esa mirada profunda
en la que solía naufragar
en tu ahora seco mar de amor.

En un ataúd tus restos están
y tú viendo a mi lado
como te entierran
inmóvil y callado
sabiendo que tu silencio me mata.

Sin poder decirte lo que siento;
hablarte tan difícil es;
ya no oyes mi voz
que busca en tu cuerpo inerte
la esperanza que algún día despiertes.